DRY code

30/Abril/2008

Hace mucho que no revisaba código de otros, código vivo. Cuando salí de la escuela me topé con la novedad de que la mayor parte del tiempo trabajaría con código que ya existía. ¡Que fastidio! Y para colmo, de autores que ya no existían en la empresa. Autores que sin lugar a duda no sabían programar. O eso pensaba.

Hoy soy un poquito más sabio. Sé que el “sentido común” no existe. Es una forma en que me engaño para creer que esa es la forma en que todos haríamos lo que yo hice. Sin embargo, hoy sé que hay mil formas de hacer lo mismo. Y que cuando veo código de alguien más, debo tomarlo con filosofía. Como literatura debiera pensar.

Cuando leo un poema no pienso “aquí debió de usar presente continuo”. Cuando leo una historia, asimilo. Me interno. Me vuelvo un fantasma que transita sin inmutar el mundo que le rodea. ¿Por qué? Porque quiero  entender. Cuando leo código sin embargo, era mi tradición, corregir mientras leía. Como aquellos malos escuchas que van pensando en el contra argumento, mientras el oponente platica.

Entonces, ¿qué hago cuando reviso código? Hoy leí, sin juzgar. Y una vez terminado, pase de arriba hacia abajo en la abstracción de cosas que quería criticar/analizar. Por eso me concentro en el principio DRY. Don’t Repeat Yourself. No te repitas. Creo que es un criterio válido para cualquier actividad. Por eso hoy traigo RubyJs. Porque vale la pena no repetirse.

Escribe un comentario

Debes ser Sesión como para publicar un comentario.